Glorioso 1 - Tenerife 0: notas personales sobre el partido
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13/1/2002 - 16:25
Enviada por fidel





A toro pasado se puede decir: la cosa podía ponerse fea de haber perdido con el Tenerife. Es verdad que la primera vuelta que ha hecho el equipo ha sido soberbia, con treinta puntos -que pueden ser más si se rasca algo en Vallecas- pero encadenar tres partidos en casa perdidos hubiese sido para echarse a temblar. Un equipo que gana tan justo como el Alavés suele ganar sus partidos no puede permitirse el lujo de dudar de sí mismo, y tres rejones seguidos son para hacer vacilar hasta al mayor fanático.

Por suerte, el equipo recuperó sus señas de identidad a tiempo, y ganó al Tenerife como suele, sin sobrarse, incluso pasando algún que otro apuro, pero manteniendo un alto nivel de concentración defensiva y aprovechando hasta los rechaces para marcar, aunque sea de chamba.

De entrada Mané hizo salir al campo un equipo mucho más equilibrado que el del día de Osasuna. El compañero de Pablo en el doble pivote solo puede salir, hoy por hoy, y hasta que Desio se recupere, de la dupla Turiel-Astudillo. Lo demás es asumir demasiado riesgo. Y con el rendimiento que da Astudillo jugando por delante -sobre todo en labor de contención- parece que Turiel es el hombre. El malacitano jugó ayer el mejor partido, a mi juicio, desde que está en Vitoria. Es un tipo de jugador que gusta a la parroquia, bregador, sobrio, especialista en trabajo sordo pero efectivo. Ayer hizo eso y además ayudó en labores de creación, e incluso tuvo un par de ocasiones que sirvieron para que Aragoneses se luciese.

Turiel participó en una de las claves del partido: tras haber sufrido el equipo un cortocircuito creativo el pasado domingo, con la labor osasunisa sobre Pablo, los albiazules optaron ante el Tenerife por descentralizar la creación. Y el balón circuló con profusión, buscando los desmarques por bandas, y los pases llegaron de Turiel, Pablo, Karmona, Coloccini, Lloréns... Hasta el descanso, con un Tenerife que jugaba al paso y no presionaba, el partido fue un chollo para los albiazules.

Y en la segunda parte llegó lo habitual: el contrario que se centra y aumenta la presión, el partido que se traba y el Glorioso que se enroca buscando aguantar el resultado y permanecer atentos para lanzar el contraataque que pudiera resolver el choque. A base de ver cómo se repite la historia acabaremos por tener que creer que cuando el equipo las está pasando canutas todo está bajo control, y tras la apariencia de estar siendo dominado, quien manda en realidad es el Glorioso.

Ha habido mucha cara nueva. Kike sigue bien, meses después. Rubén Navarro ha hecho alguna cosa de mérito con los pies. Witschge pasa con más pena que gloria los minutos que juega. Este jugador tiene que dar mucho más de si en la segunda vuelta. A lo mejor es lo previsto. Mientras tanto Vucko ha vuelto a hacer lo que sabe: combinar su trabajo en la presión con su aportación en ataque. Me gusta este jugador. Y Mara... cada cual tiene su opinión, está claro, pero a veces no se qué pensar. He salido del partido pensando que este jugador está cada día más verde, que no evoluciona, que sigue sin encajar en el equipo. Sin embargo, he oído el resumen del partido en una tele en la que destaban muy positivamente al rumano. Espero ser yo el equivocado, pero no se, no se...

Todo el partido ha estado marcado por la presencia de Compa, en el corazón de cuantos estábamos allí, según rezaban las camisetas que han lucido los albiazules al saltar al campo. El querer brindar el triunfo a Compa podía haber sido un arma de doble filo, pero el tempranero gol ha servido para evitar que el partido se atorase, un escenario en el que la presión por dedicar el triunfo podía haberse vuelto contra el Glorioso. No ha sido así, y el equipo ha podido dedicar el triunfo al directivo recientemente fallecido. Por cierto, que el homenaje con aurresku y Agur Jaunak ha estado bien, pero un minuto de silencio no hubiese estado de más. Da la impresión de que los actos desarrollados estaban demasiado pautados, con una cierta sensación de falta de espontaneidad. El minuto de silencio no es precisamente la solución más creativa, pero permite el homenaje privado, personal, desde el respeto. En fin, que son apreciaciones personales, pero estos artículos tratan de eso. En cualquier caso, cualquier homenaje es poco para los merecimientos de Compa. Y lo hecho ha sido digno. Que descanse en paz, y que siga echando manos.


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