Coruña 0 - Glorioso 1: el triunfo de la rutina
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02/2/2002 - 14:03
Enviada por fidel





Se tensaron las cuerdas y volvió la música. Tras unos partidos de poco juego, lagunas de concentración y victorias sin convecer junto con derrotas claras, el Alavés recuperó la concentración, y con ella volvió la triunfal rutina de los últimos años: juego mate, sin brillo, pocos errores y ninguno grave, juego de apoyos, un gol y tres puntos para el zurrón. Sin apenas cambio de hombres, pero con un apreciable cambio de pilas, el Alavés consiguió ganar ante el vicelíder lo que perdió, por ejemplo, con el vicecolista. Bienvenido el Alavés que no enamora pero derrocha honradez. Bienvenida la rutina.

Seriedad y gol

El Alavés comenzó serio atrás, como intentando recupera la que es la prinicipal seña de identidad del equipo, la solidez defensiva. Y, con la excepción de algunas penetraciones coruñesas por la banda izquierda coruñesa y un balón que Tristán envió alto desde el borde del área chica, el Alavés supo resolver cón éxito sus tareas defensivas. Y poco a poco fue mostrando su presencia también en las inmediaciones del área visitante, con imprecisiones pero, algo extraño en los últimos choques, con la sufuciente asiduidad como para cosechar algún saque de falta no muy lejos del marco de Molina.

En una de esas faltas, un disparo duro de Rubén Navarro no acertó a ser blocado por el meta deportivista y Astudillo, solo ante Molina, envió el rechace a las mallas coruñesas. Gol a balón parado, adiós a la sequía, hola al gol, bienvenido de nuevo el Alavés complicado para los equipos grandes. El partido pudo llegar incluso sentenciado al descanso, si Jordi hubiese culminado con éxito un contraataque llevado al alimón entre él mismo y Rubén Navarro.

Presión y alternativas

El Coruña elevó su tono ofensivo en la reanudación, y el Alavés se encontró con el tipo de partido que le gusta, con el marcador de cara y la prisa en las botas del rival. Y volvió la presión alavesista, a veces muy profunda en el campo del rival, y llegaron las ocasiones coruñesas -Makaay pudo empatar en un tiro que rozó todo el exterior de la red lateral de Kike- contrarrestadas por un Alavés que empieza a tirar a puerta con asiduidad -Begoña replicó con otro tiro ajustado en un nuevo contraataque albiazul- en una segunda parte trepidante.

Cerca ya del final, los nervios coruñeses se generalizaron y a punto estuvo el Alavés de encajar el empate en una salida larga de Kike que dejó el balón a Amavisca en el lateral del área. El tiro del cántabro, a puerta vacía, fue sacado por Geli.

Al final, el Alavés consiguió mantener el resultado y volvió por sus fueros, rentabilizando al máximo el trabajo defensivo y el gol de Astudillo, manteniéndose una jornada más en la zona noble de la tabla.


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