Espanyol 1 - Glorioso 2 : Notas personales sobre el partido
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25/3/2002 - 00:00
Enviada por fidel





Como del agua al vino. Así cambió el Alavés mediada la segunda parte del choque. Tras setenta minutos en los que el Alavés consiguió lo que pocos equipos en el mundo han logrado, que es que los dos jugadores más destacados de uno de los contendientes sean porteros, algo cambió en el partido para hacer que los albiazules entrasen en él y anotasen dos goles con la misma facilidad con la que el Espanyol pudo haber anotado varios en la primera mitad.

Si este partido se hubiese jugado hace tres meses, estaríamos hablando de que una vez más el equipo ha dormido el partido hasta que al final ha decidido lanzarse a por él consiguiendo una nueva victoria en un partido feo pero efectivo. Sin embargo, con lo que hemos visto en esta segunda vuelta, me parece que es esa explicación no cuela. No se puede planear el sobrevivir del milagro de los poerteros, ni creo que se ensaye en los entrenamientos semanales la ramplonería.

¿Qué sucedió, pues? No sabría decirlo. ¿La entrada de Witschge? Puede ser. El equipo estaba huérfano de dirección de juego, y el holandés pareció compadecerse de esa gallina sin cabeza que era el Alavés de la primera mitad y decidió poner un poco de orden ante un rival que tampoco es que fuese el United de Cantona. Bienvenido sea este Witschge que se siente integrado en el proyecto albiazul. ¿La presencia de Mara? Puede que la aparición mediada la segunda parte del clon solidario de Mara sirviese para que su velocidad y su capacidad de regate no terminase en sus propias botas, en un intento desesperado de ragatearse a sí mismo, como había sucedido al principio. Bienvenido sea este Mara que juega para el equipo. ¿La salida de Iván Alonso? Fue un detalle de Mané el jugar unos minutos con un delantero nato. Con planteamientos como el de inicio de ayer, el técnico de Balmaseda puede pasar a la historia como el hombre que hizo ahorrarse el tercer número a la hora de describir una táctica. Ayer salió con un 4-6, lo que queda muy chulo en el marcador de Roland Garros, pero hace feo, francamente, en una libreta de notas sobre la forma de jugar de un equipo. ¡A ver quién se lo explica a los que programan el FIFA 2002!

Me alegró mucho el gol de Iván Alonso. Uno tiende a tomarles cariño a quienes en esto del fútbol le han transmitido buenas sensaciones. Iván Alonso es una de esas personas. La pasada campaña demostró que puede hacer grandes cosas saliendo desde el banco, como antes lo hiciera Javi Moreno, y casi todos lo veíamos como el heredero natural del actual suplente del Milan. Casi todos menos el que tenía que verlo, que es Mané, quien, en uno de esos actos de fe que suele hacer el de Balmaseda en un jugador contra viento y marea, concedió el trono de Javinho a Rubén Navarro, con los resultados que estamos viendo. El gol de Iván es un guiño a ese Alavés que hacía vibrar. Que lo dedique a Compa es un canto a lo mejor que ha tenido el Alavés en su historia. Y que lo celebre abrazándose con Hermes Desio es un símbolo de que las cosas pueden ser distintas, de que existe un equipo con casta, aunque juegue sin peto en los partidillos de los jueves. Espero que la actuación de estos tres jugadores les sirva para ganarse la continuidad en el equipo, o al menos sirva para que se genere cierta competencia entre los miembros de la plantilla albiazul que impida que nadie se duerma en los laureles.

¿Hablamos del árbitro? Pues sí, vamos a hablar. Casi al principio del choque, Tamudo se escapa de Coloccini y encara a Kike. El Colocho se recupera, se acerca al hermano gemelo del ex-jugador del Alavés y éste cae. El colegiado dice que no es penalti. Las imágenes parecen darle la razón al pitolari. Tamudo se sube por las paredes, pero Puentes Leira no tiene a bien amonestar al ídolo espanyolista. Mediada la segunda parte, Magno es arrollado en el área. ¿Penalti? Puede ser. A mí sí me lo parece. A Puentes Leira, no. Pero, eso sí, en aplicación del artículo primero de la Ley del Embudo, al Paticas le saca tarjeta. Más adelante, Mara se mete en el área por el atajo que dejan dos jugadores espanyolistas. Uno lo desplaza con el cuerpo, el otro lo zancadillea. ¿Penalti? Evaristo dice que no, a mi me lo parece -vistas las imágenes- pero esta vez, al menos, no hay tarjeta. ¿Son malos? Puede. ¿Siempre fastidian a los mismos? Ultimamente parece que sí. ¿Veremos despliegues mediáticos hablando de la actuación de Puentes Leira y de su criterio variable? Je, je, je...

Pues nada, que el equipo ha logrado ya los cuarenta y cinco puntitos de la permanencia, y con esa manía del Celta de jugar con once todo el partido resulta que la séptima plaza se ha puesto a tiro de cuatro puntos -tres más el golaverage- con lo que seguimos vivos una jornada más. El sábado toca visita a Vigo. Una victoria allí confirmaría la resurrección del Glorioso. Aunque habrá que ir con ojo, porque los de Víctor no dejan irse sin una buena talegada de goles a un rival como el Alavés de la primera hora de ayer.


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