Mallorca-Alavés: La Crónica
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14/1/2001 - 11:58
Enviada por fidel





Tercera derrota consecutiva del Alavés en Liga y, lo que es peor, dando una imagen de escuadra frágil de moral y endeble en la zaga.

Las bajas con las que Mané contaba para el choque obligaron al técnico a modificar la medular del equipo. Los albiazules salieron a Son Moix con un talante muy similar al del pasado domingo ante el Madrid, cediendo la iniciativa a los locales e intentando las escasas aproximaciones a la meta de Burgos por el centro, infrautilizando las bandas y perdiendo continuamente la iniciativa ante un ordenado Mallorca. Los de Luis, con un envidiable potencial ofensivo y una buena labor de presión en la medular, agobiaron por momentos a la escuadra albiazul, provocando errores en el balance defensivo de los de Mané. Fruto de una penetración por banda derecha local de Luque llegó el primer gol mallorquinista, una justa ventaja con la que los de Luis llegaron al descanso.

En la reanudación, surgió Ibagaza. El centrocampista argentino, que un día fuese rechazado por el Alavés, dio un recital de creación y efectividad. Bien secundado por Eto'o, y con la ayuda inestimable de un Alavés que se fue del partido ante el vendaval de juego isleño, el Caño se salió. Para rematar la faena, el canterano Novo puso un 4-1 que se antojaba irresoluble. Los dos últimos goles, por nuestra banda izquierda...

Sin embargo, había que justificar el billete de avión del técnico del West Ham. Con todo perdido, el equipo hundido y el Mallorca jugando a placer, el nervio del Alavés volvió a ser valenciano. Javi Moreno, que ya en la primera mitad había dado un pase de oro a Magno, quien aún de viaje no remachó, y que durante todo el partido había sido un guerrillero en desigual pelea con la defensa local, demostró que pelea con criterio, y puso el 4-2 tras robar la cartera a Olaizola. Dos minutos después, el mismo Javinho, esta vez de jugada más elaborada, puso en boca del público local la petición de la hora, como sucediera hace dos partidos en el Camp Nou.

Lástima, como aquel día, de los minutos en los que el equipo bajó la guardia y encajó un castigo demasiado abultado, del que luego, cuando sonó La Heróica, no pudo recuperarse. Una dejadez que anuló los efectos del talento mostrado una vez más por un jugador, Javi Moreno, que sigue mejorando día a día. Ha corregido el individualismo agudo de principio de temporada, sigue teniendo hambre de gol, y combina garra y técnica de una manera envidiable. Es el crack del equipo. Esperemos que siga el domingo con nosotros.


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