Previa: Deportivo Alavés-Sevilla
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01/11/2002 - 08:20
Enviada por Mikel Sagarduy





Mané ha sembrado de dudas al seno de la plantilla y claramente ésta se encuentra desorientada. Lo que era una buena manta, ahora es una esterilla que cuando te tapas los pies se te hiela la cabeza y viceversa.

Lo peor no es empezar un campeonato mal porque no marcas goles o fallas penaltis. Lo grave es tirar partidos por malos planteamientos y por contar con jugadores en baja forma. Nadie entiende que con las bandas que tiene el Madrid, vayas al Bernabeu con un solo hombre en esa zona, o llegues a Barcelona sabiendo que el peligro del Barça radica en el triángulo Kluivert, Saviola y Luis Enrique y sea tan sólo Luis Helguera el encargado de parar todo aquello (el eje de un equipo partido en dos). Ni Barça ni Madrid son, hoy por hoy, y se está viendo, capaces de ganar a nadie por más de un gol, siempre y cuando ganen: a nosotros nos golearon y son datos indicativos de graves errores en los planteamientos.

Al igual que una célula mal replicada replica mal a las demás, los futbolistas se han contagiado: si Edu Alonso desbordaba por la derecha, ya no lo hace; si Astudillo llegaba arriba,ya no llega. Si Ivan Alonso marcaba todo lo que le caía a su lado, ya no lo hace y así nace una crisis como la que dio con los huesos del Atlético o del Zaragoza en 2ª. (También del “superTenerife” de Makaay y Emerson, etc)

El equipo ante el Besiktas fue el claro reflejo de todo lo que he apuntado arriba. Saltaron a Mendi un once lógico ya que salvo Abelardo todos están bien, pero en contra de lo que dijeron jugadores y entrenadores en sala de prensa, yo creo que se jugó horriblemente mal.

Se defendió con mucha gente atrás pero mal (y es que la herencia de temor y dudas que Desio les ha dejado con sus bajones físicos no se van a ir en un día). Las bandas no aportaron en ataque y atrás se vieron desbordados. Está demostrado que no tenemos gente de uno contra uno y, sobre todo, en estático. El equipo pide dos hombres por banda, velocidad y continuos relevos. Sino el ataque es excesivamente monolítico. Pablo y Turiel fueron lo mejor en las dos facetas, pero existen muy pocas opciones ofensivas, sólo queda el recurso del balón cruzado de Oscar para la peinada de Astudillo o que a Magno “le venga dios a ver” y en un loable ataque de responsabilidad se eche al equipo a la espalda y por lo menos lo intente.

Pero al Deportivo Alavés si le tapan la salida a Pablo se le hace de noche.

El Sevilla no es la mejor receta para la crisis, aunque la impresentable actuación circense del curso pasado en Mendizorrotza seguro que motivará a todo el mundo.

El conjunto del hilarante Caparrós es idéntico al de la temporada pasada. Un 4-4-2 de muchísima presión y trabajo físico bien equilibrado. Sus mejores armas se ubican en la banda Njegus y Gallardo por la derecha y David con Fredi por la izquierda. Los cuatro tienen calidad, verticalidad y desborde. Se ayudan además en continuas coberturas para poner precisos balones a Moisés y Reyes o Víctor Salas. Si finalmente entran en la izquierda Alfonso y Redondo perderán poder ofensivo y eso le puede venir muy bien al Glorioso en defensa pero en ataque será difícil entrar por ahí.Arriba también puede haber cambios; Reyes es fijo y Antoñito se perfila como titular. Con ese dúo, si el Deportivo continúa dejando enormes espacios entre líneas, pueden agrandar la crisis defensiva de los nuestros ya que son rapidísimos y finalizan las contras con verdadera maestría.

En el medio la llegada de Samways les ha venido bien para aportar experiencia. En esa zona se complementa a la perfección con Casquero que a veces se va arriba con frecuencia (hace goles con facilidad) y perdía balones que propiciaban peligrosas contras. Es posible que entre Marcos Vales en sustitución de Casquero para aportar mas toque ya que bajo mi punto de vista es el jugador mas técnico de la liga. Si tiene su día y saca la magia es capaz de cualquier cosa pero es como los toreros artistas que aparecen una tarde de cada mil.

Lo peor lo tienen en el portero, Notario y en los centrales. Son los más sucios del campeonato y tanto Pablo Alfaro como Javi Navarro utilizan la violencia como recurso técnico. Con habilidad pierden el sitio y caen desbordados. Por arriba son potentes tanto en defensa como en ataque



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