Todos al barco... ¿todos?
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04/11/2002 - 08:05
Enviada por Héctor Fernández





Ser de Alavés tiene estas cosas. Te cambia la cara tan rápido que en ocasiones, como estos dos últimos partidos celebrados en Gasteiz, olvidamos lo que ha pasado durante los 90 minutos anteriores. No es el caso. No se me quita de la cabeza la imagen del equipo en UEFA y Liga. Uno por desalentador y el otro por despertar algo de esperanza en toda la afición.

En la Copa de la UEFA las sensaciones de apatía que transmitieron algunos jugadores fueron poco dignas de un equipo europeo. Algunos deberían tener la sensación de que se juegan el puesto en cada uno de los entrenamientos y en cada uno de los minutos en los que salta a un campo con la camiseta albiazul, pero esa misión, que es del entrenador, no se cumple habitualmente y menos esta temporada, donde incomprensiblemente es muy fácil adivinar el once inicial del Deportivo Alavés para el siguiente encuentro desde los Lunes.

La lista de damnificados es demasiado larga. Los Rubén Navarro, Ilie, Ochoa, Eggen, Helguera, Mara... tienen que entrenar durante toda la semana sabiendo que no tienen ninguna posibilidad de jugar, hagan lo que hagan en los entrenamientos. Es muy triste eso para un futbolista, pero sobre todo para una persona. Luego todos decimos que tiene que ser evidente que Karmona tire del carro pero ¿cómo le puedes pedir esto si no está involucrado en la dinámica de grupo?. Con todo esto hay lo tienes, exhibición día tras día. Salió al campo e hizo mejor a Abelardo que hasta ese momento se encontraba desorientado, y no era la primera vez, por el mal partido de Oscar Téllez, el gran perjudicado del envite ante los turcos. Después de este partido todo queda pendiente de la vuelta afortunadamente, aunque con ventaja moral para los turcos.

El partido frente al Sevilla, casi sin quererlo y forzado por los resultados, se tornó más decisivo de lo que esperábamos. Les teníamos muchas ganas a los adalides de la deportividad. Su teatro no engaño si quiera a Carmona Méndez, que en varias ocasiones levantó a los jugadores sevillistas del césped. Me da pena por sus jugadores, por los jóvenes Antoñito, Salas, Reyes... jugadores que se preocupan más del rival que de derrochar la calidad que tienen en sus botas. En algún momento llegaron a desquiciar al equipo. Mané tampoco saco a relucir su figura para alentar a los suyos y prefirió quedarse sentado en el banquillo los 94 minutos de partido, no sé si porque a él también le estaban desquiciando, pero supongo que el de Balmaseda empezará a tener en cuenta a un jugador como Rubén Navarro, que de los 8 puntos que tiene el equipo, ha ganado 4 el sólito y que hasta Iván Alonso mejoraría con su presencia en el campo.
Por lo menos la imagen salió reforzada. El equipo estuvo muy impreciso pero se palpó una mejoría en jugadores como Abelardo, Pablo, Geli (otro profesional de la cabeza a los pies) o Ibón. Esta debe ser la línea a seguir, que con ligeros retoques nos tendría a todos satisfechos. Seguramente los resultados acabaran llegando, pero no debemos olvidarnos de que la liga es muy larga y que se necesita una plantilla larga para afrontar todas las competiciones. Debería contar con todos por lo menos hasta que se demuestre que no valen pero ¿tendrán algunos de ellos la posibilidad de hacerlo?. Malas vibraciones.



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