Ahora espabilamos...
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24/12/2002 - 05:09
Enviada por Héctor Fernández





Es la crisis total, este equipo da una imagen lamentable e indigna de un equipo de primera división... ¿ahora sí?. Parece mentira que para que un sector importante de la afición albiazul se dé cuenta de las carencias de este equipo y sobre todo de su cuerpo técnico, el Deportivo Alavés tenga que rozar el más absoluto de los ridículos en el estadio de San Mames.

El partido contra el Atlético de Madrid sirvió para poner paños calientes sobre una herida ya profunda desde hace bastante tiempo. Acallar las bocas de los forofos es muy fácil y se demostró después del encuentro con los colchoneros. Fue un partido sin excesos, salvando a Ilie, práctico y que tuvo un final inmerecido para el Atlético Madrid. Los de Aragonés, haciendo un partido propio de un equipo del fondo de la tabla, tuvieron incluso la oportunidad de darle un susto al Alavés en la recta final del partido.

Después de ese partido todos los que pedimos un cambio apuntando directamente hacia Mané estabamos completamente equivocados ¿no?. Pues bien, he de decir que cuando uno dice cosas de este tipo las medita adecuadamente. Decir que por ganar un partido se da un giro en la línea que está siguiendo el equipo es un absurdo. Este equipo tiene un problema que es la actitud y sus planteamientos y sobre todo lo primero debe tener una continuidad. Lo segundo es algo más subjetivo. Todos podemos hacer alineaciones diferentes y además hay que añadir que el entrenador, que está diariamente con la plantilla, es el que más conoce en ese sentido a los jugadores... y por eso precisamente es por lo que no me explico algunas de las cosas que hace. Creo que no soy el único que vé cosas raras en los sistemas y en los onces, pero sería volver a repetirme.
En Bilbao la imagen que dió el equipo fue completamente bochornosa. Solo dos jugadores se salvan de la quema, Ibón Begoña y Ilie. Ibón jugo todo el partido condicionado por el desastroso planteamiento de Mané, que empieza por los marcajes de las puntas y acaba en los enlaces con la delantera. Ilie atacó y defendió, puso todo en el campo, pero esta vez, al contrario de lo que ocurrió con el Atlético, el resto del equipo no se contagió.

El Athletic es un equipo que sabe manejar el entorno perfectamente. Transmite el sentimiento de su afición sobre el terreno de juego como pocos equipos lo hacen, solo se enciende por momentos, pero la presión que ejerce se palpa hasta cuando están defendiendo. Para los bilbaínos hace tiempo que se acabaron los objetivos deportivos. Ganando los derbys ya se dan por satisfechos. Por eso se están generando esa mala sintonía con el resto de sus vecinos, pero este año, como se demostró el sábado, el objetivo no somos los alavesistas. Es una afición que puede ganar este tipo de partidos, que le gusta restregar por la cara estas victorias, pero yo me pregunto ¿quien no lo hace?. No podemos presentarnos en San Mames retando a una afición como el Athletic, que mientras en los foros albiazules se hablaba de las ganas que les teníamos, ellos analizaban mucho más allá los problemas deportivos por los que están pasando. Con menos motivo además sabiendo que nuestras visitas a San Mames están llenas de precedentes negativos. Los rojiblancos demostraron que algunas veces, no siempre, pueden ser una afición coherente. Su equipo gana el partido pero se sigue escuchando “Heynckes vete ya”, algo que en Mendizorroza es imposible que ocurra con Mané u otro entrenador. Tampoco digo que sea necesario, pero sí que es un acto de coherencia después de las cosas que estaban pasando últimamente en el botxo.

Sigo pensando lo mismo que hace dos semanas, la plantilla ha dejado de creer en el entrenador. Pero esta semana llegan con fuerza esas palabras de Mané en las que dice que “a este equipo le va a costar mucho salir de esta situación”. Que pena que diga esto cuando un entrenador debe ser el primero en tirar del carro, pero claro, ¿en el Alavés hay carro?. Ya adelantamos aquí hace bastante tiempo que no. Pero ahora además podemos pensar también que el entrenador ha dejado de creer en su plantilla. Añadiendo también que el presidente dice que no habrá fichajes invernales, ¿qué nos espera?.

Me gustaría que la afición, más allá de lo dolorosa que es la derrota contra el Athletic, pudiera analizar todos los partidos de la misma manera, sea criticando o alabando. Este club necesita un impulso urgentemente y los nervios y las necesidades empiezan a apretar.




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