Glorioso 1 - CA Osasuna 1: Con los plomos fundidos
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19/1/2003 - 11:45
Enviada por fidel





El Alavés sigue sin darse un respiro clasificatorio. Tras dominar durante buena parte del partido al CA Osasuna, un bajón en el cuarto de hora final terminó por dar al traste con lo que parecía iba a ser una nueva victoria albiazul como local. Los de Mané terminaron por acusar el exceso que supone disputar hasta ahora dos competiciones con una plantilla exigua en la que hay pocos y se cuenta con menos. Enfrente, Osasuna volvió a mostrar, bien que muy al final, que su principal arma es la garra, y que en un torneo tan igualado como es esta Liga de las Estrellas cada vez más mates, a veces basta con querer para poder.

Obtuvo demasiado premio Osasuna, o lo que es lo mismo, mereció más el Alavés, si hay que atender al dominio del juego y a las ocasiones creadas durante los noventa minutos. El Glorioso salió al campo con ganas de hacer olvidar el ridículo copero y mostró, dentro de la irregularidad que se está convirtiendo en su marca de agua la presente campaña, su cara positiva, presionando a Osasuna, maniatando la capacidad del rival de crear peligro y moviendo bien el balón de la medular hacia adelante, con un Adrian Ilie que volvió a mover bien la bola entre líneas, generando juego y haciendo mejores a sus compañeros. El rumano dispuso de hasta tres ocasiones en la primera mitad, cuando el Alavés llegó a tener a Osasuna en las cuerdas durante varios minutos. Y fue el mismo Ilie quien, llegando desde atrás, remachó a la red un balón que Sanzol consiguió despejar tras un cabezazo de Jordi a bocajarro, fruto de una jugada surgida de un robo de balón en el centro del campo de Antonio Karmona. El Alavés se iba al descanso por delante en el marcador, tras realizar una buena primera mitad, con presión, orden defensivo, juego por bandas... aunque sin teminar de dar cloroformo a Osasuna.

En la reanudación el partido siguió el mismo guión. El Alavés, con un Helguera que va de menos a más a medida que va teniendo partidos, y con Lloréns y Edu Alonso activos por banda, comenzó controlando el partido, aunque poco a poco fue cediendo la iniciativa a Osasuna. El punto de inflexión del partido coincidió con la salida de Ilie por lesión, cuando faltaba media hora para el final. Xabier Aguirre fue dando entrada a elementos más ofensivos, aunque el Alavés no parecía tener excesivos problemas para controlar a los navarros. La cuesta abajo física de los albiazules dio alas a los rojillos, a los que la entrada de Gancedo teminó por dar el control total en la medular. Cuando el choque se encaminaba a un final sin excesivos apuros para los albiazules, un balón largo desde atrás no pudo ser controlado por el eje de la zaga alavesista y Aloisi puso el empate a falta de dos minutos para el noventa. Y la cosa pudo ser peor, porque Iván Rosado pudo haber dado el triunfo a los rojillos.

Al final, un punto para cada uno y la sensación para los alavesistas de que se quedaron en el camino un par de puntitos que hubiesen servido para reubicar al equipo en la clasificación y que la falta de remate al principio y de fuelle al final no permitieron salvar.


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