Valladolid-Glorioso: Notas personales tras el partido
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28/1/2003 - 00:00
Enviada por fidel





Por fin llegó una victoria contundente lejos de Mendizorroza, un triunfo que sitúa al Glorioso en la cabeza del grupo de indecisos del campeonato. Hay motivos para la alegría, porque no es lo mismo hablar de lo igualada que está la liga cuando los demás son un poco más iguales que tú que hacerlo cuando tu puesto en la tabla -o el del equipo que tiene los mismos puntos que tú- tiene solo un dígito. Así que, al menos por unos días, y ya iba tocando, afrontaremos el tema del Glorioso con tranquilidad de espíritu.

¿Qué diferenció el choque de Pucela de otros? Básicamente el acierto cara al gol. El Glorioso marcó tres goles, mandó un balón a la cruceta y padecío algún semipenalti que Medina no tuvo a bien cobrar. En el otro área, Dutruel volvió a ser uno de los destacados del partido, mientras que los delanteros blanquivioletas no brillaron precisamente por su puntería. El gol impuso su autoridad sobre el juego y sobre el dominio territorial.

Si los delanteros cumplen con su objetivo de marcar goles -hay una bonita pelea entre cuatro hombres ofensivos para ver quién es el máximo anotador del equipo, algo que hacía años que no teníamos en el Glorioso- lo que sigue siendo una cruz es la defensa. Ni con dos ni con tres centrales se consigue dar seguridad. Además, fallan todos, y a veces en estéreo. Ni siquiera el más seguro, Antonio Karmona, se libra de hacer de vez en cuando su cantada, que, como en el caso del pasado domingo en el gol pucelano, queda más en evidencia al encontrarse solo ante varios hombres rivales. La única virtud de los tres centrales es que permite más alegría al juego por bandas de los laterales, y Lloréns y Edu Alonso aprovecharon esa circunstancia en Zorrilla. Con los riesgos llegaron también las ocasiones del rival, que también lanzó su juego por los flancos, especialmente por el derecho suyo, o izquierdo nuestro. Una vez más, en el intercambio de golpes, el acierto cara al gol fue decisivo. Con los delanteros en racha, un equipo puede permitirse el ir a intercambiar ocasiones.

Me gustó Helguera. Cada día está más presente en el juego del equipo, y se está haciendo con el puesto a base de brega y un excelente trabajo defensivo. Físicamente parece que está muy bien, como se demostró en la jugada del último gol, en la que hasta cuatro jugadores albiazules se cruzaron todo el campo, dejando atrás a casi todo el Real Valladolid, para permitirse anotar al tercer intento. Para un equipo que se estaba acostumbrando a deshinflarse en los últimos minutos de los partidos, ese gol debería de servir para aliminar cualquier vestigio de cansancio mental. Porque si esos cuatro que corrían como galgos en el minuto noventa estaban cansados, no quiero pensar lo que pueden hacer cuando estén frescos.

Y, por fin, debutó un chaval del filial con el primer equipo, y no lo hizo mal. Es más, el equipo no se resintió lo más mínimo con su presencia en el campo. Da que pensar todo lo que ha tenido que suceder en forma de lesiones, sanciones y partidos tirados por la borda para que por fin Mané se haya decidido a dar el paso de dar minutos de verdad a un canterano -del Oviedo, no del Alavés- y solo el futuro dirá lo que tendrá que pasar para que el hecho se repita. Pero, de momento, ya sabemos que, al menos de uno en uno, algunos jugadores del Aficionados pueden entrar en el equipo sin que el cielo se caiga encima de las cabezas de la gente. Eso es bueno saberlo, y amplía la plantilla corta del primer equipo, que buena falta hace.


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