Villarreal-Alavés: Notas personales de Fidel Gómez
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05/2/2001 - 09:13
Enviada por fidel





  • El equipo sigue en su zona gris. La victoria ante la UD Las Palmas cortó, desde el punto de vista clasificatorio, la hemorragia que estaba suponiendo la acumulación de derrotas, pero no solucionó, tal y como pudimos comprobar ayer, los males que empiezan a parecer coyunturales en el equipo.

  • Hubo un hecho significativo, que marcó ayer la diferencia que hoy por hoy existe entre el Villarreal -un equipo que va de menos a más- y el Alavés, un equipo que avanza hacia una peligrosa mediocridad: cuando Víctor quiso meter un recambio en ataque, dio entrada a Craioveanu. Cuando Mané quiso hacer lo mismo tuvo que tirar de Vucko. Unos, los locales, metieron veteranía, conjunción y solución de problemas. Otros, los nuestros, metieron bisoñez, ganas sin criterio de equipo, falta de rodaje. Unos no notaron el cambio. Otros aguantaron, pero no pudieron solucionar un problema que es recurrente en esta categoría: para ganar hacen falta goles. Y el Alavés, sin Javi Moreno, tiene muy poco gol.

  • No quiero culpar a Vucko. El chaval no lo hizo mal, aunque se solapó demasiadas veces con Magno -¡vaya cómo anda el brasileño desde la renovación!- en banda izquierda. Incluso tuvo el empate en sus botas, si el línea no llega a pegar banderazo en una escapada por el centro que las imágenes mostaron luego que no era fuera de juego. Pero el que ayer Mané tuviese que tirar del croata y de Mario, y tuviese que hacer una defensa-Frankestein, con retales provinientes de diferentes posiciones para construir un cuarteto poco coherente que bastante hizo, pese a todo, lo que muestra es que el principal problema de este equipo es que tiene una plantilla ultracorta para aguantar arriba. Ojalá me equivoque, pero el Alavés, como no le respeten las lesiones y los árbitros se hagan los locos y no se ceben con tarjetas, puede acabar la liga arrastrándose, con doce jugadores machacados y siete u ocho casi inéditos. No quiero ni pensarlo.

  • ¿Por qué este equipo no se ha reforzado este invierno? Parece evidente que la plantilla no llega, y lo parecía ya hace un mes, con Karmona sano y salvo. Da rabia ver a Berruet fuera del campo, a Unai -¡vaya ojo tenemos!- triunfando en el Villarreal y, mientras tanto, al Glorioso con Geli de central. Y Sarriegi...

  • Lo de Mané con el filial es para hacérselo mirar. Todavía me acuerdo del cirio que se montó el año pasado con abogados y todo para conseguir que la Federación consintiese al Alavés llevar convocados a jugadores del filial pasados de edad, todo para que al final Mané optase por llevar solo dieciete jugadores convocados. La historia de esta semana pasada con Sarriegi también se las trae. El jugador es convocado, desconvocado y vuelto a convocar en menos de 24 horas, todo ello al parecer por malosentendidos, informaciones incompletas... vamos, un ejemplo de coordinación y de control sobre el fútbol base. Y luego, para dejar al chaval en el banco, pese a que el equipo se encontraba sin jugadores específicos para esa posición. Para dar ánimos al fútbol base...

  • Por lo demás, el equipo no lo hizo mal. Mantuvo el tipo, dominó por momentos, tuvo incluso sus ocasiones, dio una aguerrida bienvenida a la liga española a Martín Palermo, pero cayó víctima de aciertos ajenos y de falta de acierto propia. No es un consuelo, pero por lo menos se dio la sensación de equipo con hechuras, aunque muy limitado.

  • La consuecuencia más directa del partido es el asentamiento en la zona media de la tabla. Poco a poco la cabeza se va alejando, y parece que los de atrás tampoco salen en estampida. Hay que ganar seis partidos para salvarse. El del domingo puede ser uno de ellos, ante uno de los mejores entrenadores que recuerdo en el Alavés, Luis Costa, el hombre al que derrotó la cabeza de Marina y el tropezón de Gelo. Un partido con recuerdos, en el que una victoria nos puede aclarar bastante el futuro.


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