Osasuna 4 - Glorioso 2: Triste despedida como visitante
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15/6/2003 - 13:22
Enviada por fidel





Eso de que en los partidos de tensión puede verse buen fútbol no va con el Glorioso 02/03, ese que consiguió la tranquilidad del cementerio clasificatorio a falta de dos jornadas, y que, sin otra cosa en juego que la honrilla, volvió a mostar sus carencias en un choque ante un Osasuna salvado gracias, entre otras cosas, a la lamentable temporada de los albiazules.

Pablo, con fiebre, y la paternidad inminente de Helguera motivaron dos cambios en el once titular previsto y dejaron al Alavés con un hombre menos en el banco. No hizo falta mucho refuerzo, porque Aranguren decidió no hacer más que un cambio.

El escaso bagage futbolístico mostrado por los titulares albiazules se tradujo, mediada la primera mitad, en el primer gol osasunista, en una jugada en la que la zaga albiazul no consiguió despejar un balón que terminó en el punto de penalti tras falta de Abelardo a Aloisi. El australiano no perdonó.

Con el 1-0 en contra, el Alavés vivió sus mejores momentos, controlando el juego. Un pase adelantado de Tomic a Rubén Navarro fue culminado por éste con una vaselina sobre la media salida de Unzúe. No hizo mucho más el Alavés, al que la entrada de Mara en la segunda mitad no aportó demasiado. Un duro disparo de Aloisi fue repelido por el poste izquierdo de la meta de Dutruel. El rechace le cayó a Moha, quien batió de tiro cruzado al meta galo. Era el minuto sesenta y ocho. Diez más tarde, fue Aloisi quien batió a Dutruel.

Quien sí parece que está tranquilo, tal y como señaló durante la semana en uno de los homenajes a Kafka en que se ha convertido la conversación entre los elementos -dicho esto en todos los sentidos- que componen el Deportivo Alavés, y su entorno, tras el descenso. El ariete, parece decidido a maquillar una estadísticas infames, volvió a anotar aprovechando una mala cesión de la defensa albiazul. Pero el Alavés decidió ejercitar la virtud de la gratitud entre hermanos, y Dutruel devolvió el favor osasunista tragándose, cerca del final, un disparo de Moha que supuso el 4-2, muchos goles para un partido gris.

En un día de despedidas, López Nieto salió del campo sin mostrar tarjetas y entre las palmadas en la espalda de los aficionados osasunistas que invadieron el terreno de juego tras el final del choque, Aloisio consiguió el gol número mil en primera de Osasuna, Unzué, que también decía adiós, quiso tirar un penalti y Rubén Navarro consiguió dos goles. Y el Alavés dijo adiós a la condición de equipo visitante en Primera División. ¡Qué pena!


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