Una semana para ir atando cabos
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14/7/2003 - 00:07
Enviada por glorioso.net





¿En qué se parecerá el Alavés que empezará la próxima semana la pretemporada al que iniciará a finales de agosto el campeonato liguero? En muy poco, si nos atenemos a los deseos mostrados por el club hacia algunos de los que quedan, y a la necesidad de equilibrar una plantilla que, a día de hoy, es inestable tanto en lo deportivo como en lo económico.

Si el pasado año por estas fechas el Glorioso reunía una colección de centrales -Abelardo, Karmona, Téllez, Ochoa, Eggen- y mostraba escasez de efectivos en las bandas, este año el asunto de los laterales sigue igual de magro, pero lo que abunda es gente de arriba, mientras que, de centrales, el equipo se muestra carente muy justo, con Ochoa y Sarriegi como fijos y un Oscar Téllez en el mercado.

La falta de recursos económicos, generalizada en el entorno futbolísitico salvo muy contadas excepciones, demora cualquier operación, a la espera de que, con el paso del tiempo y según se vaya acercando el inicio liguero, las posiciones negociadoras se vayan desmoronando. En ese contexto, las operaciones de salida de hombres llamados a sanear las arcas aquí a cuenta de jugar allí -Ismael, De Lucas- pueden demorarse, con lo cual las entradas de jugadores para reforzar el equipo en posiciones delicadas -¡esas bandas!- se ven condicionadas.

Ante esta tesitura, ¿servirá de algo la pretemporada? Independientemente de que el trabajo físico individual pueda llevarse adelante con los hombres que estén a las órdenes de Pepe Mel desde el lunes, el técnico madrileño tendrá que enfrentarse a la difícil tesitura de tener que dar coherencia a un equipo que puede terminar de confeccionarse en septiembre.


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