Glorioso 1 - Córdoba 0: El Alavés se aprovecha de la desgracia cordobesa
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26/10/2003 - 12:35
Enviada por fidel





El Glorioso obtuvo en los últimos minutos la victoria en un partido que se daba ya por escapado. Un gol en propia puerta de Berruet, el último servicio -involuntario- del irundarra para la causa albiazul, desequilibró un choque trabado, en el que el Alavés puso la poca calidad que se pudo apreciar y en el que el trabajo de presión de los de Castro Santos pudo haberles dado un punto de no mediar la desgraciada para ellos.

Esta vez no hubo sorpresas y Mel puso sobre el césped a los once jugadores "cantados" durante la semana, con Coira por banda derecha y Galván como escudero de De Lucas por la izquierda y, en punta, Kiko y Rubén Navarro. El Córdoba, por su parte, consiguió recuperar, como era deseo de su discutido técnico, a Iñaki Berruet para el eje de la zaga.

Pronto se vio que el partido, con estreno televisivo de Localia, no iba a producir un vídeo de los que se guardan para la posteridad. Los cordobesistas, acuciados por el "cero" que lucían en la casilla de "Ganados" en la clasificación, salieron a no dejar jugar a los albiazules, adelantando líneas y presionando. Los intentos albiazules de superar al Córdoba mediante toque y velocidad apenas consiguieron su objetivo. Tan solo una jugada trenzada entre De Lucas y Galván por banda izquierda, de la que éste sacó un centro medido que Rubén Navarro cruzó en exceso en boca de gol, consiguió superar, cuando corría el minuto 25, el dispositivo defensivo verdiblanco. El Alavés no consiguió mover el marcador ni siquiera de penalti, provocado por una mano visitante en su área, en tiempo de descuento de la primera mitad. Jauregi rechazó el lanzamiento de Kiko y el posterior remate alavesista.

En la reanudación, el Córdoba tuvo su única ocasión en un contraataque que Platero no consiguió resolver. No dio para más el juego verdiblanco en ataque, aunque sí que parecía que los visitantes podrían conseguir réditos de su labor de contención, pese a que a falta de cinco minutos una acción de pérdida de tiemp de Larrainzar dejó a los cordobeses con un hombre menos para un final que trajo sorpresa: un balón largo de De Lucas fue cabeceado por Berruet lo justo para superar la salida de Jauregi. El balón acabó en la red, Berruet por los suelos, De Lucas lo celebró como si fuese un gol en la final de la Copa del Mundo, Mendizorroza aplaudía agradecido el regalo verdiblanco y los puntos se quedaban en Gasteiz, en una demostración más, esta vez faborable para los albiazules, de lo injusto que puede llegar a ser el fútbol.


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