Glorioso 2 - Real 1: Resucita el matagigantes
RSS

16/12/2003 - 16:21
Enviada por fidel





Del Torneo ETB a la mítica del ascenso. El Deportivo Alavés realizó en noventa minutos todo un viaje en el tiempo, evocando, en una primera parte infame, el torneo de suplentes de primeros de los noventa, para pasar, en una segunda parte redonda, a resucitar la fama de matagigantes que paseó por la Copa del Rey el año del ascenso a Primera y que, posteriormente, enseñó a la nobleza europea. En un partido con muchas caras, los de Mel consiguieron, en dos minutos mágicos, dar la vuelta a una eliminatoria que parecía podía irse para San Sebastián haciendo honor al equipo de superior categoría, pero que se quedó en casa, premiando así el mejor juego albiazul.

Sorprendió el técnico albiazul planteando el partido como si fuese fuera de casa, con tres centrales y un punta, Navarro, en un conjunto dirigido por Pablo. Enfrente, Denoueix jugó la baza de los poco habituales para intentar superar la eliminatoria a base de motivación. No le fue mal al galo, que vio cómo su equipo se adelantaba al cuarto de hora cuando un balón perdido por Pablo en la medular terminó en la red de la menta defendida por Juan Pablo, rematado por un Mikel Alonso inexplicablemente solo en el área chica. El Alavés no podía con la Real, con un Pablo náufrago, y Mel reaccionó retirando a Ochoa par dar entrada a Kiko a la media hora de choque, variando de paso la configuración del equipo, llevándolo a su 4-4-2. Poco después, los albiazules efectuaron su primer tiro a puerta, un magro balance ante un rival trufado de no habituales que tampoco aportaba más de positivo tras su gol.

En la reanudación, las tornas fueron cambiando progresivamente. El Alavés fue poco a poco reencontrándose. Sietes y Coira empezaron a carburar por las bandas dirigidos por un De Lucas que se ha convertido en imprescindible timonel de la nave. Sin embargo, el gol se negaba a los locales, pese a que, en un despliegue de efectivos ofensivos no muy habitual, Mel dio entrada a Iván Alonso por Turiel. La Real sufrió un auténtico asedio, aunque la efectividad albiazul, inexistente, parecía que iba a condenar al equipo de categoría inferior a caer por inanición goleadora. Al final, fue Rubén Navarro quien consiguió equilibrar el marcador, ya en el minuto 81, dando fin a una serie de corners a favor de los albiazules y de remates fallidos sobre la meta de Alberto. Un minuto después, una arrancada de Magno por banda derecha -la única aportación positiva en el partido de un jugador que, como Pablo, ha vivido mejores momentos con la elástica alavesista- permitió que su centro fuese rematado por Kiko, llegando desde atrá. El Alavés, que a falta de diez minutos para acabar el partido, estaba fuera, consiguió en un suspiro dar la vuelta a la tortilla ante un Mendizorroza volcado. Incluso la ventaja alavesista pudo ser mayor de haber acertado Rubén Navarro con el lanzamiento de un penalti en el minuto 89. El fallo no tuvo consecuencias, con el marcador ya del lado albiazul y con una Real inofensiva enfrente. Los de Mel se habían colocado, tras lograr su segunda victoria consecutiva, en octavos de final de Copa. El entorno albiazul volverá a estar pendiente de un sorteo. Y la nobleza futbolera vuelve a mirar de reojo a ese equipo que viste de mil colores y que gana, de lustro en lustro, a los equipos de superior categoría.


Regreso a la Lista de Noticias | Regreso a la página principal