Leganés 0 - Alavés 0 : Tras la pausa volvió el Alavés áspero
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04/1/2004 - 16:12
Enviada por fidel





Se rompió la racha de victorias. Con el año nuevo, el Deportivo Alavés ha regresado a la senda de los puntos logrados fuera de casa con cuentagotas, tras partidos serios en defensa pero sin pegada. Ante un Leganés que parece haber importado de momento solo la faceta bilardista del fútbol rioplatense, los alavesistas superaron con nota el que se preveía podía ser un duro examen a una zaga novedosa, compuesta por dos jugadores reubicados y un central joven. Galván y Ochoa se desenvolvieron con solvencia -salvo una cesión del riojano a Gaspercic en la segunda mitad, que el belga no controló y que casi se convierte en autobgol- y Nacho se convirtió, en su faceta de hombre libre, en el jugador más destacado de un Alavés gris, sin la alegría mostrada en los últimos choques, y reconvertido en un equipo doblemente áspero, para el rival cuando se acerca al área de influencia de Gaspercic, y para sí mismo cuando se trata de anotar.

Aimar también realizó cambios en su equipo, alineando cinco jugadores de este lado del Atlántico, algo inusual a estas alturas de película en un Butarque que habla con acento porteño. Ante tanta novedad, el partido no podía empezar de otra manera que con una fase de tanteo, de respeto mutuo, que duró, en cierto modo, los noventa minutos reglamentarios. Algún disparo lejano, tanto en origen como en destino, de Rubén Navarro, y un tiro duro de Quique De Lucas, superada la media hora de juego, tras una galopada por banda izquierda y que obligó a lucirse al meta Raúl, fueron las escasas ocasiones del conjunto de Mel durante la primera mitad. El Leganés fue poco a poco haciéndose con el control de la pelota, y durante buena parte de la segunda mitad, los de Aimar dominaron a un Alavés que dejaba hacer ante la inofensividad de la delantera local. Salvo la indicada mala cesión de Ochoa a Gaspercic, la mejor ocasión del conjunto pepinero vino a balón parado, cuando Txiki, en el minuto 72, envió fuera por poco un saque de falta.

Sorprendió, según iba avanzando el partido, cómo Mel no recurrió a los cambios hasta muy al final, cuando de manera casi testimonial, Vucko y Angel entraron en juego. Quedará para siempre la duda de si, con un poco más de ambición, el Alavés hubiese podido salir de Butarque en puestos de ascenso. De momento, el equipo sigue sumando, aunque se queda en puertas de la última barrera numérica que le queda por superar esta campaña, la de estar entre los tres primeros del campeonato. Puede que el domingo, ante el líder, sea la hora de entrar en el ático de la tabla, con vistas a la Liga de las Estrellas.


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