Glorioso 0 - Tenerife 0: Empate a nada en Mendizorroza
RSS

31/1/2004 - 18:10
Enviada por fidel





El Alavés liguero ha entrado en crisis. Más allá de los fuegos artificiales de la Copa, el Glorioso encadenó este sábado su tercer partido en casa sin ganar, justo cuando más cerca está de acceder a los puestos altos de la tabla. Los de Mel pincharon esta vez ante un equipo de la zona baja de la tabla, que realizó un partido corriente, sin brillo, pero suficiente para mantener su puerta a cero ante un Alavés que puso a lo largo del partido prácticamente a toda su artillería en el terreno de juego.

Sorprendió Mel dando de nuevo el mando del equipo a Pablo, y adelantando a De Lucas en busca de la coexistencia entre el gasteiztarra y el catalán. Detrás, Sarriegi fue el acompañante de Téllez en el eje de la zaga. Esta pareja fue de lo mejor de un choque, desenvolviéndose con soltura ante gente del calibre de Barata y Martín Posse, también desatendidos por su medular, más preocupada en impedir la creación de juego albiazul que en la generación de juego propio.

Una centro desde la parte derecha del ataque albiazul fue rematado de cabeza con autoridad por Astudillo, adelantándose a su marcador. El balón fue fuera por poco, ajustado al poste izquierdo de la meta de Alvaro. Corría el minuto quince, y fue todo lo que en ataque se pudo ver al Alavés, al menos con resultado de disparo a puerta. Con el juego por bandas paralizado, la alimentación de balones hacia los hombres de ataque albiazul fue bien impedida por el Tenerife. Al descanso se llegó con el empate a cero inicial, tras una primera mitad tediosa.

La reanudación, por desgracia, no fue mejor. El dominio territorial del Alavés llegó a ser en algunos momentos agobiante, con Navarro muy trabajador, aunque el Tenerife se mostró como un conjunto peligroso al contraataque, lo que enfrió el ya de por sí templado ímpetu albiazul. Mel dio entrada a Vucko por Turiel y a Nacho por Pablo, aunque el cambio de pivotes no solucionó la penuria creativa albiazul. Tan solo a balón parado el Alavés consiguió transmitir alguna sensación de peligro. Leve, eso sí.

Al final, el empate terminó resultando justo, al igualar ambos conjuntos en incapacidad de generar peligro. Es el segundo punto que suma el Alavés en tres partidos consecutivos en casa, una escasa renta que tan solo sirve al conjunto albiazul para no descolgarse demasiado de los puestos de cabeza, pero que transmite la sensación de oportunidad perdida de haber estado ya definitivamente instalados en posiciones de ascenso. Y con un retroceso en el juego, lo cual preocupa más, aunque quede casi toda una vuelta por delante.


Regreso a la Lista de Noticias | Regreso a la página principal