Glorioso 1 - Leganés 1: Esfuerzo sin recompensa
RSS

29/5/2004 - 13:06
Enviada por fidel





El Deportivo Alavés desperdición ante el Leganés una oportunidad inmejorable para haber resuelta la incógnita sobre la categoría en la que militará la campaña entrante. Los de Mel se sobrepusieron a la temprana expulsión de su capitán Pablo, y con un generoso esfuerzo dominarion un choque que no se decantó de su lado por la falta de acierto de los gasteiztarras ante la meta pepinera.

El momento clave del encuentro llegó en el minuto nueve. Un libre directo lanzado por Pablo en las inmediaciones del área del Leganés golpea en la barrera. El gasteiztarra pide mano de un defensor, y cuando se acerca a botar el corner concedido por el colegiado, el línea llama a ésta y como resultado de la consulta, el árbitro decidió mostrar la tarjeta roja. Un malentendido alrededor de la palabra "puta" dejaba al Alavés sin cerebro ante un conjunto al que se le presumía, Argentina obliga, la condición de canchero.

Nada más lejos de la realidad: el Leganés, con un hombre más, seguía el guión previsto de esperar a los albiazules, quienes, en un derroche físico, dominaban el choque, presionando incluso muy atrás al Lega, que no estaba, salvo en forma de portero: Raúl hizo, bajo palos, dos paradas consecutivas de meta de balonmano ante sendos remates de Palermo y Kiko al filo de la media hora. Poco después, una jugada dudosa en el área de Gaspercic -los visitantes reclamaban penalti- vino seguida de un contraataque albiazul culminado por Martín Palermo con un cabezazo picado tras centro de Coira, que conseguía batir a Raúl y poner el delirio en las gradas.

La jugada del gol albiazul fue un ejemplo de la forma de llevar el ataque los gasteiztarras: usando bandas y buscando al luchador Palermo y al esforzado Kiko. La desgracia llegó, sin embargo, al filo del descanso, cuando un corner botado desde la derecha de Gapercic era rematado inapelablemente por el ex-albiazul Macanás. Empate, descanso y preocupación por la repercusión que podría tener en la segunda mitad el esfuerzo realizado por los de Mel durante los primeros cuarenta y cinco minutos.

Con el paso del tiempo en la segunda mitad, las dudas se fueron disipando: el Leganés se conformaba con su enésimo empate, y no ponía en cuestión el dominio alavesista. Mel dio entrada primero a Turiel para blindar la medular, y después a Vucko y Rubén Navarro, intentando buscar nuevas opciones de anotar.

Con el final del partido, los semblantes preocupados fueron cambiando según llegaban noticias del Molinón. El Alavés había pinchado, pero el Sporting, el rival a batir, se había estrellado ante el Tenerife. La jornada puede acabar siendo hasta positiva para los de Mel.


Regreso a la Lista de Noticias | Regreso a la página principal