Alavés 0 - Eibar 2: Naufragio ante la multitud
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21/11/2004 - 18:12
Enviada por fidel





Llegó el Eibar y el Alavés volvió a perder en casa. Los albiazules, ante más de diecisietemil espectadores, le dijeron hasta luego a sus ambiciones de liderato y se complicaron la vida cara al partido del próximo fin de semana, con sanciones previstas para Téllez y De Lucas, que se unirán a la baja de Astudillo por lesión. Amargo vermú para los de Cos ante un Eibar que hizo pocas cosas pero bien hechas y que salió de Gasteiz líder en solitario y con la moral a la altura de la Osa Mayor.

Fue precisamente la baja de Astudillo la que condicionó de inicio el once inicial albiazul. Con Juvenal y Carpintero en el centro del campo en clara inferioridad ante la medular armera, el Alavés no controló el balón y apenas conseguía trenzar dos pases seguidos. Con once hombres, el Glorioso apenas pisaba campo eibarrés, ordenado atrás pero muy presionado a la hora de sacar el balón. La tendencia marcada incialmente -pasarlas canutas para conseguir hilar una jugada y peligro de pérdida de balón en la medular- se vio confirmada tras la temprana expulsión de Téllez, de nuevo halcón de área convertido en pichón al no dejar sacar una falta en las inmediaciones del área de Bonano.

Con diez hombres por parte albiazul, el partido entró en una fase en la que el Alavés, bien armado en defensa con la entrada de Sarriegi por Téllez tras unos minutos con Carpintero con central, no conseguía casi ni pisar campo del Eibar. Joseba Llorente pudo abrir el marcador mediada la primera parte, pero su disparo cruzado no fue entre palos. La incorporación de De Lucas a labores de medio centro dejó un espacio por banda derecha albiazul por el que el Eibar campaba a sus anchas, obligandoa  Edu Alonso a trabajar con una amplia jurisdicción que proteger.

En la seguna mitad, Cos quemó sus naves y dejó en el banco a Navarro y De Lucas para dar entrada a Thiaw y Nacho. Ambos aportaron chispa inicial, pero su fuerza se apagó poco a poco. El partido se rompió en el minuto 53 cuando Llorente cabeceó por encima de Bonano un centro desde la banda izquierda del ataque eibarrés. Con el marcador de cara, el Eibar mató el partido. El Alavés tan solo consiguió sacar peligro de algún arranque por velocidad de Bodipo, muy solo ante la desaparición de Nené y el pobre juego de Thiaw.

Cerca del descuento, con el Alavés volcado, Llorente pilló la espalda a los zagueros albiazules y colocó el 0-2 ante el delirio de los mil seguidores eibarreses desplazados a Gasteiz, que vieron a su equipo pescar en el río revuelto en el que se suele convertir de vez en cuando un Alavés con tanta calidad en sus hombres habituales como dudas despiertan los suplentes llamados a tener cada vez más protagonismo según lesiones y sanciones van alterando el once ideal con el que tanto ha brillado este año.

Tras la segunda derrota en casa, flotaban en el aire dos dudas que el tiempo se encargará de despejar. La primera, sobre la propia competición, radica en el papel que acabará desempeñando este Eibar, poco brillante pero de juego efectivo. ¿Es un candidato real al ascenso o va a ser como el Sporting del pasado año? Sea como fuere, a Xerez y a Alavés ya les ha dado a probar el amargor de la derrota en casa. Y la segunda, ya de carácter más cercano, se refiere a la profundidad real de banquillo que tiene el Deportivo Alavés este año. De momento, cuando la presencia de no habituales se hace importante, el equipo lo está notando negativamente. En Salamanca, examen.




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