Alavés 1 - Elche 0: El Glorioso vence, a pesar de sí mismo
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17/1/2005 - 01:44
Enviada por fidel





El Glorioso pone tierra de por medio. En el duelo de máxima exigencia de los que han tenido que afrontar los de Cos, con la segunda plaza en juego, tuvo que ser un chispazo de calidad individual, esta vez de Nené, lo que decantase el choque y los puntos para el zurrón albiazul. Contra un rival en inferioridad numérica, el Alavés padeció por su incapacidad que se está convirtiendo en crónica para resolver los partidos cuando estos están de cara. El último minuto del choque, con un Elche con nueve hombres muriendo bravamente en el área de Bonano, córner tras córner, fue un trago difícil por innecesario, que, por suerte para los intereses alavesistas, no llegó a mayores.

Fue el epílogo de un partido disputado entre un Alavés que intentó aplicar su método mezcla de calidad y velocidad para demoler a sus rivales a base de ocasiones y acierto, y un Elche muy serio, que dificultó hasta el extremo la circulación de la pelota hacia los puntas gasteiztarras. Los de Uribe, con un juego rápido, pusieron en apuros en determinados momentos a los gasteiztarras. Estos buscaban la espalda de la ordenada defensa visitante, sin hallar huecos por los que llevar el peligro a la meta de Unanua. Tan solo un libre directo lanzado por Rubén Navarro al poste de la meta ilicitana puso en peligro el marcador del equipo franjiverde durante la primera mitad. Al descanso, las cosas no estaban en absoluto claras para los intereses albiazules, que habían encontrado la horma de su zapato en la disciplina defensiva ilicitana.

En la reanudación, el revulsivo llegó vía tarjetas. La rapidez de Bodipo y la habilidad de Nené forzaron situaciones que terminaron por llevar a Noguerol primero y a Turiel después, a la caseta por doble amarilla. Tras la primera expulsión, una balón peleado por Nené en la zona izquierda del área de Unanua fue enviado, con muy poco ángulo, a la red por el brasileño. El partido se ponía cuesta abajo para el Alavés, pero las preocupaciones empezaban a llegar con los cambios. La entrada de Thiaw por De Lucas tras el gol eliminó materia gris del campo para colocar músculo ofensivo. Con menos pasadores, los puntas albiazules no encontraban la manera de resolver el choque. Los intentos alavesistas de estirar las líneas del Elche retrasando la pelota hasta la zona de Téllez y Sarriegi no servía para abrir huecos en las filas ilicitanas y sí para exasperar a los seguidores albiazules. Las entradas de Edu Aguilar primero y de Santamaría después ni ayudaron a mantener al Elche entretenido en su campo ni aportaron dosis de peligro y se acabó llegando a un final de partido con el equipo visitante, con nueve hombres, uno de ellos tocado, acorralando al equipo local, con once jugadores incapaces de pasar del patadón a la creación de peligro.

Finalmente, los alicantinos no consiguieron convertir en gol el peligro creado y los puntos se quedaron en casa. Para el Elche fue la gloria de intentarlo, para el Alavés los puntos por conseguirlo. Queda mucha liga, pero, de momento, los de Cos han abierto un pequeño abismo entre el segundo y el tercero. Y, para fomentar el optimismo, sin acabar de resolver los partidos y con problemas a la hora de los cambios, tanto por lo extemporáneo de algunos como por lo poco que aportan otros. El día que se encarrilen estas situaciones, el equipo se puede salir de la tabla.




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