¿Amaina la tormenta?
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15/3/2005 - 15:27
Enviada por Satur Vivas





Al menos sale el primer rayo de sol. Tal y como ha sucedido con el tiempo en la capital alavesa, ¡ojalá que hayamos dicho adiós a este duro invierno!, el Deportivo Alavés parece que tras el encuentro ante el Pontevedra ha visto el primer rayo de luz en lo que llevamos de segunda vuelta. Y es que el chaparrón, viento huracanado, ventisca, granizo, nieve y todos los elementos climáticos que les vengan a la cabeza, han sobrevolado el cielo albiazul durante seis partidos de infausto recuerdo.

 

Lo que de verdad espero, es que esa tormenta, o ese tormento de juego y especialmente de resultados quede ya en el olvido. Un triunfo que corta una racha negativa de 0 puntos conseguidos de 18 disputados, algo inaudito. Aunque sólo se ha dado el primer paso, lo cierto es que sobre todo desde el punto de vista moral o psicológico, se ha superado una barrera importante: la barrera del miedo, del cansancio psíquico, del bloqueo mental o como quieran llamarle.

 

Ahora, aunque aún a 4 puntos del ascenso, y con mucho que trabajar si se quiere conseguir el objetivo final, los vitorianos tienen que afrontar la fase final de la liga con todo el optimismo del mundo, sin creerse inferior a nadie (coger al Celta es ya una utopía), respetando al rival y recobrando la confianza que le hizo ser campeón de invierno con una cifra de 42 puntos. Una cifra preciosa hace 2 meses, que se tornó luego después en un auténtico suplicio porque era imposible modificarla. Ahora, el nuevo guarismo, 45 puntos, suenan mejor.

 

Para mí lo mejor del choque, aparte de sumar, por supuesto, fue la recuperación de cara al gol. Algo que tenía que recuperar el Deportivo Alavés por encima de todo. Hace unas fechas, publiqué una tabla donde el trío formado por Bodipo, Navarro y Nené habían hecho más goles entre los tres que cualquier terna de delanteros de la Primera División. Fue hacer ese informe y mojárseles la pólvora. A estos jugadores no se les puede olvidar marcar goles de la noche a la mañana. Ahora les toca a todos ellos recuperar el marchamo de gol, volver por sus fueros y seguir imparabales hacia el ascenso. Pero insisto, hay que trabajar durante la semana, ser humildes y sobre todo, olvidar los fantasmas.

 

Y ya de paso, pido que el último fichaje, Mostovoi, llegue a Vitoria en forma e inculque su agresividad y calidad a sus nuevos compañeros.


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