Glorioso 2 - Mallorca 4: Hermoso final para una gran temporada
RSS

10/6/2001 - 15:45
Enviada por fidel





Glorioso y Mallorca regalaron a los aficionados congregados en Mendizorrotza en la última noche de fútbol, fría noche, de la temporada un hermoso partido, en el que, pese a la diferencia de objetivos entre ambos clubes, se mantuvo la tensión deportiva durante una hora y el espectáculo deportivo integral durante todo el choque e, incluso, en lo emocional, hasta minutos después de que Turienzo decretase el final del choque.

Con un equipo novedoso, los albiazules plantaron cara al mejor equipo de la segunda vuelta, recordando por momentos el nivel que han mantenido durante buena parte de la temporada y que les ha llevado a la gloria europea y a coquetear con la parte alta de la tabla liguera durante buena parte del campeonato. El tempranero gol del capitán Karmona indicó que el Alavés no salió a pasar la tarde, lo mismo que la rápida respuesta mallorquina, con gol de Nadal -duelo de centrales en el área cambiada- dejó a las claras que los de Luis venían a por el subcampeonato. Dos equipos diferentes -sólido el Glorioso, brillante el Mallorca- para un hermoso primer tiempo, en el que el Alavés vivió en el riesgo atrás -una defensa nueva, con Kike, Sarriegi y Azkoitia- y en la solidez en la medular, con un excelente Tomic.

La segunda mitad se abrió con un golazo de Finidi tras un balón al poste de Kike. Parecía que el partido se acababa, pero el Alavés siguió en el choque, consiguiendo incluso el empate. Sin embargo, la velocidad de los visitantes, liderados por un gran Ibagaza, terminó por aprovechar la fragilidad de la zaga albiazul. Cuando el equipo local se vino abajo, tras treinta y seis partidos y más de una hora de juego, llegó el momento de la grada. Agradecida por lo mucho que ha recibido este año desde el campo, la afición alavesista se desentendió del resultado y creó el último momento emotivo de la temporada, animando y despidiendo al equipo con una gran ovación. Unos aplausos que se concentraron en un hombre, Javi Moreno, que se despedía de los que han sido sus admiradores para ir a la aventura italiana, y que acabó lanzando su camiseta al fondo de Polideportivo, al corazón de la afición que más le ha querido y que le echará en falta. Un emotivo final para el mejor año de la historia albiazul.


Regreso a la Lista de Noticias | Regreso a la página principal