Informaciones sobre el Deportivo Alavés

Glorioso 0 - AC Bilbao 0: Deber no cumplido

03/4/2006 - 08:33 - Enviada por fidel
¿Cuánto vale un punto en una liga que da tres por la victoria? A priori, bien poco, aunque según van pasando los minutos y uno se va acordando de la clasificación, el pobre punto inicial va adquiriendo un valor que acaba haciéndole bueno. Deportivo Alavés y AC Bilbao sacaron del derbi vasco de la zona baja un botín magro, pero que les permite seguir por encima de la línea roja, y que solo el tiempo dirá si fue suficiente, en un partido gris, entre unos albiazules que rayaron a menor nivel del mostrado en anteriores compromisos en casa y unos rojiblancos muy pobres en juego pero a los que la casta mantiene en el nivel.

Ibon Begoña por Coromina y Carpintero por Astudillo fueron las novedades en el once de Luna para un partido que empezó jugándose al paso. La prematura lesión de Aduriz, el regalo de Reyes a Clemente que se ha convertido en máximo goleador rojiblanco, restó a los visitantes su mejor arma ofensiva sobre el papel. Los rojiblancos no consiguieron aprovechar las dos vías de agua que podía haber en la zaga albiazul, con un Begoña falto de ritmo y un Gaspar condicionado por una tempranera a la par que exagerada tarjeta mostrada por un Pérez Burrul errático de criterio durante todo el partido.

Por parte albiazul, sin problemas para circular la pelota por atrás, las ideas se desvanecían cuando la pelota pasaba la medular, con un De Lucas desaparecido en combate y un Nené que no terminó de encontrar en todo lo ancho del campo un lugar por donde rentabilizar su clase. Tan solo una dejada de Bodipo a Alosi, que entraba en carrera, y que atizó un balonazo al recogepelotas que se encontraba cerca del poste izquierdo de la meta de Lafuente pudo haber modificado el marcador antes del descanso.

En la reanudación, el juego fue de más a menos. El juego ofensivo albiazul, que daba leves muestras de vida antes del descanso, fue apagándose en los segundos cuarenta y cinco minutos, ante un rival que únicamente mostraba peligro posicional, al haber adelantado la presión con la entrada de Dañobeitia. Los tardíos cambios albiazules dejaron sin efecto las prometedoras entradas de Georgiev y, sobre todo, de Jandro. No hubo tiempo, aunque quizás a esas alturas de partido, en su último tercio, el punto era considerado ya suficiente botín, un punto que no sabe ni a carne ni a pescado, en un partido que dejó la impresión de deber no cumplido por parte de un Alavés que parecía tenerlo todo para haber resuelto, una vez más, un partido en casa ante un rival sensiblemente inferior a Celta o Sevilla, sus últimas víctimas en Mendizorroza. Lástima.