SD Eibar 1 - Glorioso 2: Cantidad y calidad
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20/8/2006 - 11:19
Enviada por fidel





La primera sensación tras el Eibar-Alavés del sábado es de tranquilidad porque hay profundidad de banquillo. El equipo albiazul alineó un equipo con muchos supuestos suplentes, y ganó con total justicia a un rival llamado a ser puntero en la Segunda B, en un campo peculiar y manteniendo durante casi todas las fases del partido el control del mismo.

Bañuelos usó algo parecido a un 4-2-3-1, con Uranga y Brandán en los laterales, y Coromina como central, acompañando en la primera parte a Mateo y en la segunda a Casar. Por delante, Wésley y Lacen jugaban a doble pivote, con el francés haciendo el trabajo más oscuro y Wésley intentando enlazar con el ataque o trenzar la jugada individual. Más adelantados, Jandro funcionaba de media punta, con Gentil por la derecha y un apagado Toni Moral por la izquierda. En punta, Thiaw se las veía con la defensa adelantada eibarresa, que prácticamente lo mantuvo desactivado.

El equipo lanzó el juego o por el centro o por la derecha. Uranga se mostró como un jugador con recorrido y un buen complemento para un Gentil que se consagra día a día como la revelación de los partidos que no valen, y como la esperanza de que llegue a serlo en los que valen. Jandro y Wésley le buscaban en un intento de romper como fuese la línea defensiva armera, tremendamente disciplinada. Cuando la consiguió romper el Alavés en la primera mitad, la falta de acierto cara al gol malogró el esfuerzo anterior.

El Eibar intentó escarbar en la zaga albiazul, buscando desmarques o intentando llegar colgando balones. Algún despiste defensivo no fue aprovechado por los locales, que carecieron de precisión en el último pase para aprovechar los huecos entre líneas que ofrecían los albiazules, con los ex-albiazules Romo y Codina muy activos. Ardouin llegó a realizar una parada de mérito en un tiro cruzado desde la izquierda del ataque local.

En la segunda mitad, Bonano entró por Ardouin, Casar por Mateo y Carreras por Brandán. Por delante, Mena recuperó para la causa la banda izquierda, lo que permitió que se agrandase más la figura de Gentil. Un pase del brasileño de pasaporte añorado dejó solo a Mena ante Ximun, al que el albiazul quebró para anotar a puerta vacía. Poco después, con Aloisi ya en el campo, el australiano se la dejó a Gentil en la frotal y éste batió de volea a Ximun. Eran los mejores momentos del Alavés, que conseguía por fin deshacer la disciplina armera.

En la fase final del partido, con el equipo albiazul con diez hombres al haberse retirado Wésley por precaución, y el agua cayendo sobre Ipurua, el partido se desdibujó. Merece destacarse la agresividad de Gabri por parte albiazul y los balones colgados al área por parte eibarresa, que terminaron por darle un gol y casi otro.

A fata de una semana para el inicio liguero, con aspectos que ajustar y recorrido de posible mejora en sus jugadores, el Alavés sigue transmitiendo sensaciones positivas, dando muestras de calidad y, por lo visto ayer, de cantidad en su plantilla. En una liga de 42 partidos, es una buena noticia.


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