11/2/2001 - 16:21 - Enviada por fidel
Volvemos a respirar. El paso por Oliva ha resultado balsámico para el equipo. Tras pasar el bache, la victoria ante los maños nos deja a bastantes puntos del club selecto que este año componen los candidatos al descenso y, de propina, nos mantiene cerquita de la zona Uefa. Hemos recuperado a Azkoitia, Jordi ha trabajado, Pablo la ha liado varias veces, Herrera ha vuelto a parar lo imparable, Téllez y Javinho han entrado en ciclo nuevo... hasta en Mendi se ha hecho la ola. Gran día, víspera -ojalá- de otro mayor.
Sobre todo, el equipo ha recuperado tensión defensiva, presión. El Zaragoza se las ha visto y deseado durante buena parte del choque para poder trenzar dos pases seguidos. El Glorioso ha vuelto a ser ese "equipo cabrón", que reclamaba Hermes Desio.
A falta todavía de conseguir continuidad en esa presión, el Alavés de ayer volvió a ser ese equipo reconocible al que nos habíamos acostumbrado el pasado año, con destellos de clase pero, sobre todo, con trabajo desde arriba.
Una vez más tengo que hablar de Javinho. A falta de mayores virtudes, tiene magia: sus compañeros le arrojan mandarinas, que él recoge como balones. Incluso crea peligro y sigue haciendo pases con mucho criterio. Una vez más hizo buenos a sus compañeros, y ayer le tocó en el reparto a Jordi, que necesitaba un gol y un baño de aplausos lo mismo que el menda un café a las once de la mañana de un lunes. Hizo medio gol, aunque no cuente para el Pichichi.
El caso es que se pudo venir todo abajo al final. Hubo un desmadre bastante serio durante el último cuarto de hora.
El ver a Contra de tercer central, dejando metros y metros de banda derecha a Vellisca o a quien tuviese a bien darse una vuelta por ahí es una de esas cosas que ponen los pelos de punta. Yo no se si es confianza, desorden, provocación al contrario o ganas de darle emoción al tema, pero el caso es que esas osadías son las que te pueden costar un partido. Algo manifiestamente mejorable.
El pre-partido tuvo miga... Magno, uno -solo uno de ellos- de los que llevaban unos cuantos partidos bastante gris, ni convocado. Azkoitia, con el pie definitivamente arreglado, al banco. Y Sarriegui, el voy-novoy, otra vez convocado. Azkoitia, incluso, jugó, y no mal. Uno más en una medular con overbooking.
Porque con Astudillo, Desio y Pablo en su mejor momento de la temporada, con Tomic fuerte, con Jordi moviéndose y marcando... está difícil hacerse un hueco. Aunque Jorge ya sabe que las segundas vueltas son cosa suya. Buena noticia, su regreso.
Y el jueves, el Inter. Una cita con la historia y no se cuántas cosas más. Parece que vamos de tapadillo, pero creo que los vamos a pasar por la piedra. En San Siro, además. Este Glorioso llega recién salido del la concentración, con la liga encauzada, la mente fresca, el equipo de nuevo ilusionado, jugando a desquiciar al rival, y con la grada lanzada, haciendo la ola. ¡Qué mala suerte ha tenido el Inter!