Informaciones sobre el Deportivo Alavés

Mejoras y errores

18/10/2005 - 00:30 - Enviada por fidel
La sensación no es nueva: la Primera División le pasa por encima al Glorioso. Ya nos sucedió en el anterior debut en la categoría. Las cosas se van haciendo cada vez mejor, pero fallamos lo justo y acertamos un poco menos de lo necesario para que el nivel de la dizque mejor liga del Mundo nos deje en puertas de sumar tres puntos. Es lo que hay: queremos hacer algo importante en una categoría que no tiene ninguna por encima, ni aquí ni allá, y eso quiere decir que hay que hacer las cosas bien. Todas las cosas bien, o casi, y aquí seguimos fallando poco pero bien fallado, ante contrarios que no son mejores que nosotros si esto fuese a los puntos, pero que nos dejan K.O. en la única ocasión en que bajamos la guardia. El caso es que, pese a todo, el equipo me gustó. Cada día parece más hecho. Las modificaciones tácticas de principio parecen adecuadas porque hacen ganar solidez al equipo, ayudando a crear juego y ocasiones sin perder solidez defensiva. Cos decía tras el partido algo así como que vamos sabiendo lo que queremos. Cabría preguntarse si nos hacen falta siete partidos para alcanzar ese grado de autoconocimiento, aunque habrá que darlo por bueno, porque parece que es así. El paso de ese 4-2-4 utópico a disponer algo que en Madrid llamarían "el hexágono mágico", con Carpintero y Bodipo en los vértices más cercanos a las respectivas porterías y dos hombres escalonados por delante en cada banda, ayudó a definir papeles, permitió brillar a Carpintero, concentrado en su labor de pivote, ayudó a liberar de presión a los laterales, que brillaron, y sirvió para que los tres de adelante -Bodipo, Navarro y Nené- buscasen las cosquillas a la zaga azulejera con cierta frecuencia, hasta que chocaron cada un de ellos con sus limitaciones: Bodipo no está en racha, Nene tira menos de lo que debiera, Rubén Navarro da por perdidos balones por los que habría delanteros que entrarían a degüello... Y luego está el asunto de los cambios. No se muy bien qué pretende el técnico cuando realiza la mayor parte de los mismos. Este pasado sábado se podría discutir cambio por cambio si fueron o no adecuados. La resultante de los tres es que el equipo no solo no mejoró, sino que fue a menos. El paradigma fue el cambio de Wésley por Lacen: pasamos de tener un jugador con criterio, quizás algo cansado, aunque no lo parecía, por alguien que corrió mucho, presionó bastante, pero se limitó a pasar la pelota al primer toque al jugador menos presionado, algo excelente... si vas ganando el partido. ¿Mejoró el equipo? Creo que no, como no lo hizo con ninguno de los otros dos cambios. Seguramente, ahora que hemos dado con un sistema adecuado a lo que tenemos, empecemos a acertar también en los cambios, porque si algo no se le puede discutir a Cos es su capacidad para mejorar, algo que es de agradecer en un mundillo plagado de divos que no aceptan el que la realidad no se adecúe a su pizarra. En cualquier caso, seguimos mejorando, lo que vamos conociendo del equipo vaticina más mejora aún, el entorno está bastante tranquilo -algunos patrones de medida están para pocos trotes- y la clasificación aprieta pero no ahoga. Parece que ya solo metemos la pata una vez de manera grave en cada partido, creamos ocasiones y mandamos balones al poste. Estamos a un casi de estar entre los diez primeros. A ver si conseguimos pronto un partido redondo.